Entrevista en El Debate
«Una sociedad de futuro es aquella que respeta la vida, sin descartar a nadie»
Mis notas
«Una sociedad de futuro es aquella que respeta la vida, sin descartar a nadie»
“Parece que a los sindicatos o a determinadas asociaciones de jóvenes, subvencionados por el Gobierno regional, no les interesa la cuestión”
El trabajo es un elemento esencial en la dignidad de la persona. Es ahí donde la persona encuentra la oportunidad de desarrollar sus capacidades, de ganar su sustento, crear el patrimonio familiar y aportar al bien común de la sociedad.
Si algo echo en falta en el Gobierno regional es la falta de confianza en los empresarios de Cantabria, en los hosteleros, los emprendedores o los ganaderos. Centenares de autónomos y empresarios que, a la larga, quieren quedarse aquí, quieren invertir aquí y generar empleo en nuestra tierra.
Si no somos conscientes del problema, y de sus amenazas de cara al futuro, le va a salir muy caro a más de uno.
“Es preciso que haya un referente en la red, igual que hay un número de teléfono claro contra la violencia doméstica o ante cualquier emergencia. Los consumidores necesitan tener a mano una dirección única, desde la que se puedan derivar las denuncias a las fuerzas de seguridad competentes, igual que ocurre cuando hay un accidente de tráfico”.
“La labor de la AEDP es vital ante posibles formas de difusión de la violencia o uso de datos de forma indebida. De hecho, esa protección puede llegar a salvar la vida cuando se están difundiendo contenidos sexuales o contenidos violentos.”
¿Dónde está la bajada de impuestos que dé libertad a los ciudadanos de gastar el dinero de su sudor en lo que quieran? ¿Dónde está el apoyo a nuestro sector primario cada vez más ahogado? ¿Dónde está un plan de transformación digital que nos haga más productivos y competitivos?
Cantabria tiene todos los ingredientes para ser una Comunidad puntera. Cuenta con jóvenes capacitados, con infraestructuras adecuadas y con recursos naturales y turísticos únicos en España.
Creemos que hay esperanza para el cambio, que Cantabria puede aprovechar todo su potencialidad, humano y natural.
Quienes apelan a la Ciencia para definir qué es un hombre o qué una mujer se ven acusados de homófobos o de retrógrados, cuando la realidad es que no se dejan arrastrar por una ideología preconcebida.
Los ciudadanos de Cantabria estan cansados de palabras vacías, de declaraciones de tertulia, de lamentos y de culpar a otros sin mirar los errores propios. Tenemos las bases para crecer y para despuntar en el futuro.