La revolución de la Inteligencia Artificial: entre la oportunidad histórica y la responsabilidad ética.

El éxito de esta revolución no se medirá únicamente por la potencia de cálculo de los algoritmos, sino por nuestra capacidad colectiva de lograr que la ciudadanía adopte esta tecnología para construir una nueva productividad, aumentar la competitividad, fomentar la innovación y, sobre todo, cuidar a las personas.